martes, 6 de septiembre de 2011


Grita el cielo,
la nube filosa
escupe un rayo.
Flota una brisa espesa,
La luz se come la dolorida oscuridad,
se hiere en un resplandor fugaz.
Las voces caen como un llanto frío,
como un silencio acuoso.
En la negra tierra,
rebotan los crujidos del cielo
como besos transparentes.
Se desviste de estrellas el espacio,
su desnudes gris,
 esconde en su piel
 el beso solar.
Desde la tierra
siento el labio frío del cielo,
el abrazo invisible del misterioso aliento...
Caen esos cantos,
se descuartizan
como un beso
en la piel del todo. 

lunes, 5 de septiembre de 2011

Atardeciste mi cama...


La quebrada mueca,
la risa inerte de tu pesada sombra,
la silueta transparente de tus carnes al desnudo,
dejaron una herida en el iris de mi canto…
Ese canto que brotaba de la luz,
que sonaba a perfumes y ademanes en la cama.
Una sombra como muerta, 
como desnudando lo desnudo,
dejó caer un gemido atragantado,
anudando las vocales mudas de mi silencio,
de mi perfecta y erecta presencia.
Me llevaste despojado de materia,
un brillo incandescente en la oscuridad de la nada,
apenas sí el reflejo de un quebranto,
una gota de saliva de tu ombligo,
un pedazo de secreto de tus piernas.
Me llevaste atragantado de silencios,
al sordo hueco de tu mueca que desgarra,
al abrazo de tu pesada sombra,
al desolado desierto de tu cuerpo desnudo.
Creí morir en la súbita lengua de tus manos,
en el oscuro paisaje de tus ojos,
en el sonido de tu cadera envolviendo la mía.
Me aflojé como un desmayo, 
como una suspiro,
me dejaste desnudo en el alma,
te fuiste cantando un canto, 
ese canto que  brotaba de la luz
y hacía a tu sombra una antorcha
y a tus manos un silencio
y a tus ojos un ocaso...
Atardeciste mi cama,
la noche pasó por mi espalda, yo soñaba con tu canto...

viernes, 2 de septiembre de 2011

Lejos...


Lejos está de mi morir preso de los modos,
Lejos la envidia,
Lejos el barullo,
Lejos el engaño de mirar con ojos marchitos pasar la vida, 
Lejos el sufrimiento incomprendido de querer retener: la gente pasa igual que el tiempo,
Lejos está de mi mirarme en el espejo con el rostro tajado por las heridas del tiempo: clava su garra en mi piel, pero no en mi ser.
Lejos está de mi la incomprensión de querer más, cuando todo lo que quiero no es lo que me llevo al infinito,
Lejos está de mi las ganas de recordar el pasado, no tengo tiempo para el recuerdo, tampoco lo tengo para el olvido.
Lejos está de mi ver siluetas danzando el ritmo: quiero ser la danza, el bailarín y el canto, 
Lejos está de mi suplir las penas de los caminos, las lagrimas son besos del mundo que acarician el rostro.
Lejos está de mi no escuchar el canto del amanecer,
el latido del sol que aplaude una luz en mi retina,
Lejos está de mi perderme los colores del otoño, la fría llovizna de invierno, el beso frío del cielo, en el rocío matinal.
Lejos está de mi ser un carro de carga, los recuerdos son el engaño de la mente, te aleja del momento,
Lejos está de mi querer atrapar una mariposa, es efímera como la belleza y no hay mas belleza que la libertad,
Lejos está de mi enredarme en la telaraña de las miradas ajenas, son predadores asesinas que no te dejan vivir plenamente,
Lejos está de mi tener un hijo, mi vida es más plantar un árbol, escribir un libro, besar la muerte en la boca,
Lejos está de mi vivir sin morir muchas veces, quiero nacer a cada instante, como nacen las cosas cada día,
Lejos está de mi no probar un beso de tu boca, se que algún día como yo, vas a morir,
Lejos está de mi resignarme a ser un billete, un auto, un atuendo, quiero (Ser) Humano.
Lejos está de mi no mirar el cielo de noche, su ojo negro es como mi ojo pero con menos estrellas,
Lejos está de mi estar lejos de todo lo que no quiero estar lejos,
Lejos está de mi la oscuridad que no muestra nada y la luz que encandila demasiado,
Lejos no estoy de mi,
Lejos no estoy de vos,
Lejos, no estoy del todo lejos.

miércoles, 31 de agosto de 2011

Pies de Seda


Caer sobre la vida
andando ligero con pies de seda
es hacerle cosquillas a las cosas.
Cuando me hundo en la palabra,
cuando me sumerjo en la boca húmeda que dice,
cuando alcanzo aquella sombra de piedra
es cuando me pierdo,
pero también es cuando me busco
como se buscan estrellas en el mundo...
Andando con pies de seda,
dejo un velo de nostalgia en la vida de aquellos,
retienen un recuerdo en la represa de la mente,
cojonean suspiros para algún día:
bostezos para hoy,
insomnio para mañana...
Soy la simple mueca de un recuerdo,
un pagano llanto,
un escalofrío en verano,
las uñas sucias de un peregrino,
la conciencia limpia  de un algo distante e inexistente,
la huella temprana de una playa desolada,
soy la marca, la beta que quiebra la madera rota,
el silencio detrás de las palabras dichas,
el ocaso a las tres de la tarde...
No me mires así! 
También anochece en la mitad de los días,
a veces amanece a las nueve de la noche,
a veces hace oscuridad todo el día, 
es difícil andar por el mundo con pies de seda,
viajar por las sombras con la antorcha sucia de las miradas,
dejar en las voces cantos de amapolas y vientos de frías laderas,
 arrastrar pedazos de olor a menta,
dejarse besar por la tormenta.
Es difícil amanecer a las dos de la tarde
con un sol roto y descuartizado,
es difícil lo sé.
Pero es tan lindo hacerle cosquillas al tiempo,
dejar al mundo sin aliento,
desnudar a la luna su reflejo.
Es tan lindo dejarse caer cuando se camina con el viento...
Cuando los pasos son de seda, se le hace agua la tierra al silencio
y en el recuerdo inventado de los otros, 
vivo danzando en un ritmo eterno,
con pies de seda que bailan,
caen y mueren y amanecen a la una de la tarde.
  

martes, 30 de agosto de 2011

Despeja


Una estela de luz se asoma entre la penumbra pétrea del silencio,
El sol cruje, comido por la oscuridad de las penas,
Una marea honda como un escalofrío despierta a la muerte,
Un estruendo de cenizas se quiebra en los pasos...
La muerte, esa rastrera se burla en el ocaso,
Camina ligera por la delgada línea del oscuro paisaje,
Al final, sólo queda un murmullo petrificado,
Frío como la helada del olvido cayendo sobre el prado verde...
Digo "verde", recuerdo un suspiro,
Un suspiro perfumado, casi tibio, casi vivo,
Casi muero la muerte perfumada,
Casi vivo la muerte despojada,
Casi me dejo crujir con el sol en la oscuridad pétrea del silencio dolido,
Pero "casi" no es hoy,
Una estela de luz asoma,
El sol cruje, se come la oscuridad de las penas,
Una marea honda como un escalofrío ahoga a la muerte envenenada 
 Un estruendo de cenizas despeja mis pasos transparentes, 
La muerte, esa pobre rastrera se funde en el ocaso
Comida por la línea ligera del paisaje,
Amanece...
Un tibio resplandor susurra al horizonte,
Acaricia los prados verdes,
Los ojos absorben esa luz como sedientos,
En la suave brisa como aliento, como canto,
Se percibe un silencio que despeja,
Una voz lejana que recuerda,
Un eco,
Un adiós, 
Un susurro,
Un...

lunes, 29 de agosto de 2011

...encuentro pornoinfiel..... . . . . . ..




Salí despacio,
casi lamiendo el suelo con los pasos,
como si una acalambrada sombra se posara sobre la tabla rajada del tapete...
No importaba entonces cuánto vacío había en tu mirada,
ni cuántas ganas teníamos de vernos, 
sólo el deseo de las pieles lamiéndose una a otra.
Tampoco importaba si nos amábamos, si nos queríamos, 
con un poco de "te importo" era más que suficiente para estamparnos en la cama
con sábanas celosas de un sediento blanco, que insultaban con su resplandor nuestros tímidos cuerpos desnudos. 
Creo que tampoco importaba si ese día queríamos vernos,
si era sólo la costumbre de estarnos, de mirarnos la lengua y sentir esa cosquilla entre las piernas... 
Recuerdo que salí como si tu casa me pariera, 
como si el afuera me ultrajara, me tomara por la bilis del cuerpo y me vomitara a un mundo incomprensible... 
No toda la existencia se reduce a una vagina o a un pene erecto,
pero hay veces en que el mundo se te olvida en un orgasmo. 
No seas atrevido murmuraste, con la mirada besando el suelo que mis pies lamían.
Sí claro, no decías éso mientras mi miembro te penetraba el cuerpo... Shhhh!!!
Me tapaste la boca con la mano...Esa suave y delicada mano que hace instantes se posaba como una gota sobre mi pene erecto...
Solté mi caja de herramientas listo para tirarme cual predador sobre tu piel, pero el sonido de su voz se estremeció en mis oídos, amputando las alas del deseo con ese ingenuo grito:
Qué barbaridad!!!.... Exclamó tu marido al entrar por la puerta principal de tu casa... Otra vez se tapó el caño!!!.... Le debemos algo señor???
 


Llegó el momento de tantas cosas!
Entre ellas de mirar mi hombro derecho y darme cuenta cuanto hombro que tengo,
de quitarme la pesada mugre de las miradas,
de ordenar mi habitación, mi armario, limpiar el baño, tirar palabras...
Llegó el momento de por ejemplo
 mover esta agua estancada, esta sucia y podrida agua estancada que huele a angustia,
a frases podridas, a luces comidas en un horizonte que se atraganta al sol.
Llegó el momento de limpiar mis manos, 
lavar los aplausos, los pulgares levantados,
 los pedazos de tu sombra en el recuerdo secreto de mi índice...
Llegó el momento de lavar mi cara de todos esos rostros que no soy,
limpiar el sucio espejo que no muestra nada, para verme,
 para verme por primera vez la cara
reconocer al pelotudo que no soy,
llegó el momento de decir No!
de sacudir las memorias y darme cuenta que no me importa, no te importa y pensar casi filósofo por qué carajo nos dijimos tanto o tan poco!
Llegó el momento de saber que no es momento de angustias arrepentidas,
de reflexionar sobre lo no logrado, de pensar por qué a mi y no a vos...
Llegó el momento de patalear hasta sacudir las entrañas,
de saciar esta sed de vida,
de saciar esta sed fecunda de vida, tomar el vaso lleno y beber hasta desbordar por los ojos la luz que se atraganta en mis pupilas...
Y ya no es el horizonte lamiendo el firmamento,
y ya no es la luna llena la que inspira palabras y amores,
y ya no es el silencio incomodo...
Llegó el momento de girar la cabeza, mirar mi hombro izquierdo y darme cuenta cuanto hombro que tengo!